Porque de vos volví a aprender lo necesario.
Lo único importante.
De vos volví a aprender. De risas
de canciones. De manos.
Quedaba mucho por hacer:
bailar sobre la mesa,
quitarse las medias en el la cama helada,
pasear por las orillas del otoño.
Quedaba mucho por hacer.
Quedaba mucho.
Porque de vos volví a aprender lo necesario.
A prescindir de lo inútil,
que nada es reglamentario.
Del brillo de tus ojos
a disfrutar el tiempo lento.
Y muchas cosas útiles de tus gestos.
Y muchas cosas más de vos aprendí.
A buscar justificaciones pa eso que es la existencia.
De libros, del peso de las piedras.
A entender el mundo, a hacerme más fuerte.
Volví a aprender a utilizar mi último pensamiento del día
en la misma persona.
Quedaba mucho por hacer:
Conocer las constelaciones nocturnas.
Huir del mundo, por un día entero
Quedaba mucho por hacer.
Quedaba mucho.
Aprendí a sumar lo lógico y lo incierto.
Aprendí a tolerar la presencia necesaria
de las arañas.
Aprendí a soportar sólo lo soportable.
Y quedaba mucho por hacer,
rechazar el tedio, luchar contra él.
Y quedaba mucho por hacer.
Limpiar de malas hierbas el prado,
arrancar las rejas y cercados.
Hacer montones: perros con gatos.
Hacer montones: soles y estrellas.
Borrar las señales de vuelo
para que los pájaros sean dueños del cielo.
3 comentarios:
Me gustó mucho. Que bueno encontrar alguien que le haga a uno recordar cosas que ya habías dado por olvidadas...
Rica.
Linda.
es una preciosa canción de Manolo García
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