martes, 9 de febrero de 2010

Deséenme suerte

Pero vea, mientras usted me hablaba de su decepción sentimental, yo le tuve toda la envidia del mundo.
Y vea, que yo sí creo en el amor y esas cosas (ya mencioné que soy cursi ¿verdad?), pero cuando hay luna llena, o cuando hace frío, me siento triste. Usted no, porque está inundado por dentro, y no hay espacio para la soledad ahí, ni para nada más.
Yo también quiero inundarme, llenarme como una botella, de los oídos hacia dentro, que los dedos y las cuerdas vocales se muevan ya solos, yo quiero eso. Para sentirme como usted siempre. Para siempre estar bien.
Por eso es tan importante para mi esto, porque cuando canto, me inundo por dentro, y no hay nada más.
Así que deséenme suerte, va otro intento más.